Cómo trabajo

Trabajo en situaciones en las que la decisión no puede delegarse y en las que intereses, relaciones, responsabilidades y consecuencias actúan al mismo tiempo.

En estas situaciones, lo que se presenta como el problema suele ser el síntoma. Antes de ordenar opciones hay que entender desde dónde se está decidiendo: qué valores están en juego, qué emociones pesan, qué razones se han dado por buenas, qué dice la intuición de cada uno y qué lealtades condicionan lo que cada cual siente que puede plantear.

Para eso trabajo con marcos propios, desarrollados a lo largo de treinta años de práctica e inscritos en el Registro de la Propiedad Intelectual. La Teoría de la Triple C describe el proceso de toma de decisiones teniendo en cuenta cuatro filtros: razón, emoción, intuición y valores. Las Lealtades Mal Entendidas explica qué contamina ese proceso: las lealtades no cuestionadas que hacen que ciertas opciones ni siquiera lleguen a formularse. El 1, 2, 3 de las Relaciones Humanas permite mirar por qué elegimos a quienes elegimos en lo personal y en lo profesional y qué sostiene esa elección en el tiempo.

El alcance depende de cada situación. Algunas intervenciones requieren un diagnóstico o una decisión concreta; otras suponen llevar el proceso desde las primeras conversaciones hasta los acuerdos, estructuras y mecanismos que permiten ejecutarla.

El resultado es una decisión coherente con quien la toma, ejecutable y que no rompe lo que hay alrededor.

Tres ámbitos de trabajo