Teoría de la Triple C de la Toma de Decisiones

Conflicto · Ciclo de Elección · Comunicación

Un marco para entender el proceso de toma de decisiones desde que una situación requiere nuestra atención hasta que decidimos y actuamos.

De la situación a la acción

Cada decisión comienza antes de que exista una elección explícita. Algo sucede, o creemos que sucede, y requiere nuestra atención. A partir de ahí interpretamos la información, construimos opciones, elegimos y finalmente expresamos o ejecutamos esa decisión.

La Teoría de la Triple C ordena ese recorrido en un proceso dinámico con tres fases: Conflicto, Ciclo de Elección y Comunicación. Su objetivo es hacer visible lo que muchas veces ocurre de forma rápida, fragmentada o automática, para comprender mejor cómo decidimos y cómo deciden los demás.

Las tres C

Conflicto. Es el detonante: cualquier situación que requiere nuestra atención o una decisión. No tiene que existir necesariamente una confrontación; basta con que algo nos obligue a responder o elegir.

Ciclo de Elección. Es el proceso interno que nos lleva desde esa situación hasta una decisión. Incluye cómo recogemos e interpretamos la información, las opciones que construimos y los criterios, valores e influencias que intervienen en la elección.

Comunicación. Es la ejecución de lo decidido. Puede expresarse mediante palabras, acciones, gestos o incluso mediante la inacción. Una vez comunicamos o actuamos, la reacción de los demás genera nueva información y puede volver a activar el proceso.

Tres niveles para mirar una decisión

La Triple C no observa únicamente las fases de una decisión. También distingue tres niveles que actúan simultáneamente:

Lo que sucede: los hechos y la realidad que intentamos comprender.

Lo que hacemos: cómo buscamos, seleccionamos, interpretamos y procesamos la información hasta construir opciones y decidir.

Lo que nos influye: emociones, personalidad, valores, sesgos, relatos internos y factores externos, incluida la influencia de otras personas, que condicionan nuestra percepción y nuestras elecciones.

La combinación de las tres fases y los tres niveles convierte la Triple C en una estructura matricial para analizar el proceso de decisión desde perspectivas distintas.

La Triple C es, sobre todo, una herramienta para hacer más consciente el proceso de decisión. Permite detectar información que falta, pasos que hemos omitido y factores que pueden estar influyendo sin que seamos plenamente conscientes de ellos.

No pretende eliminar la incertidumbre ni convertir decisiones complejas en decisiones simples. Su utilidad está en ayudarnos a mirar con mayor estructura qué está ocurriendo, cómo estamos construyendo nuestra elección y cómo queremos llevarla a la práctica.

El marco puede aplicarse a contextos muy distintos: estrategia y toma de decisiones, negociación y gestión de conflictos, liderazgo, comunicación, influencia y poder, tanto en el ámbito individual como en equipos, empresas, consejos de administración y familias empresarias.

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De los marcos a la práctica

Estos marcos propios forman parte de mi forma de trabajar ante decisiones complejas, negociaciones difíciles, conflictos y cuestiones de estrategia, gobierno y relaciones. Me ayudan a entender qué está ocurriendo realmente, hacer visibles los factores que operan por debajo de la superficie, ampliar y ordenar las opciones y conducir las conversaciones necesarias hasta convertirlas en decisiones más sólidas, acuerdos y mecanismos que puedan llevarse a la práctica.